Parece que es una pregunta obligada, ¿se puede vivir sin Internet?, ¿sin adsl?, ¿existe el conocimiento sin google?, ¿sin la wiki que nos de el saber en un clic?.
Difícil se me antoja a al vista de lo que hay. Sí, ya sé que hay pequeñas poblaciones que no saben de eso, ni diseño web, ni blogs, ni facebook. Sitios recónditos donde la vista se pierde en el mar o los pastos, pero los auténticos, no los fondos de pantalla que nos hacen soñar que hay algo más allá. Reductos cada vez más difíciles de encontrar que terminarán cuando se apague la vida de los ancianos que se enfrentan tenaces al progreso.
Los operadores de adsl, de telefonía, cada vez más se afanan en llevarnos por el camino del aborregamiento con sus ofertas de adsl, sus contra-ofertas tentadoras en las que compran tu fidelidad por el último ipod, como en la película "Bruno" para obtener un niño negro ...
Nuestros hijos nacen ya con diferentes tecnogadchets, adaptados al móvil y la consola, nuestro trabajo depende de nuestras habilidades en este campo tanto como de los conocimientos adquiridos en los estudios que consumieron los ahorros de nuestros padres. El amor, incluso el sexo, se mueven a través de paquetes codificados enviados a través de la banda ancha del operador de Internet más barato.
Y me pregunto, cada vez más abducido y pesimista, ¿es posible desengancharse? Nos permitirá el gran hermano volver a tumbarnos en el césped y mirar las formas de las nubes?. No lo creo, no pretendo ser un cuervo, pero el futuro se presenta como el lejano y tenebroso Mordor, cubierto de nubes de tags que nos indicarán qué, cómo y cuando debemos hacer lo que sea, todos como marionetas al unísono marcado por las redes sociales.


