Y esto me atañe a mí directamente, ya que es la profesión que me da de comer desde hace más de 20 años. Lo cierto es que es mucho más difícil mirarse uno el ombligo que criticar las pelusas del de enfrente.
¿Qué miedo podemos tener los indispensables informáticos al futuro?, ¿no lo construimos nosotros? En principio, un informático es alguien que está en continuo reciclaje, los lenguajes de programación no paran de evolucionar, la tecnología se mueve a velocidades de escalofrío y lo que es válido hoy mañana está en desusó. Si no estás en lo último estás fuera. Lo cierto es que con este aprendizaje continuo en el que vivimos cuando llegue el futuro ya estaremos allí.
Pero, nada es tan de color de rosa, y seguro que si miramos con más detenimiento el panorama actual, podemos ver ciertos matices que nos provocarán intranquilidad en nuestra silla de oficina con rueditas.
Cada vez aparece más software que permite al usuario final obtener sus webs o sus aplicaciones sin tener ni idea de programación. Plantillas y generadores de código van a ser fuertes enemigos para nosotros. ¡Crea tu web gratis en 4 clics!, ¿un eslogan que da miedo no? Y es algo que, en pañales todavía, pero que está ahí. Gestores de contenido como Joomla, WordPress, Drupal, etc. permiten que generemos una web muy potente y la administremos con muy pocos conocimientos de programación.
Entonces, ¿terminaremos programando software que programe? … pudiera ser. También se abren nuevos campos a corto plazo, la robótica necesitará expertos en software. Ingeniosos especímenes humanos que exhalen un soplo de vida artificial a los engendros mecánicos. Dioses que les dicten las famosas reglas de Asimov. Y no hablo solo de los típicos robots humanoides que nos hagan la limpieza en la casa. Hablo de nuestro coche, de los aviones y trenes, de las fábricas, de los quirófanos, de nuestras casas …. Y porque no, de nuestros empleados virtuales, nuestros facebookamigos y hasta nuestra ciber-pareja.
La unificación de tecnogadgest donde no se sabe ya donde empieza el ordenador y termina el móvil son nuevos retos. Sistemas operativos que se imponen y caen, plataformas de juegos que caben en unas gafas, consolas que permiten a nuestro cuerpo interactuar con un mundo de ilusión virtual. ¿Hasta donde llegarán y donde nos llevarán? ¿Terminaremos todos unidos de nuevo tras la desconexión de la realidad en una nueva matrixrealidad de redes sociales donde nuestros avatares actuarán por nosotros? Y en este caso, ¿Dónde estará el programador, dentro o fuera? ¿Seremos los nuevos sicarios de Dios? ¿Los arcángeles caídos? ¿O solo las manos atadas al teclado como hemos sido siempre?.
Joder, que miedo. Me está dando mal rollo este ejercicio de deducción. Al final me veo acabando mi carrera atado en una camilla, sumergido en un líquido gelatinoso que mantiene mis constantes vitales mientras cables conectados a mi cuerpo transmiten impulsos al ordenador donde trabajo en lo último en tecnología de “maprografía reproacustica”. ;)

No hay comentarios:
Publicar un comentario